
Señor Samuel Beckett, ¿se ensañaría usted con una mujer flaquita que escribe y escribe preferentemente en las madrugadas y amanece ojerosa?
Es cuestión de saber lo que usted pensaría.
Afanes míos tremendistas.
Si yo quisiera un romance vía máquina del tiempo, escogería (no a Samuel Beckett, claro está ni a Robert de Niro. Que no se trata de escoger por escoger celebridades)
Como la fantasía en estos casos tiene su happy end indiscutible
en estos actos fantásticos, es admisible la complacencia
me enamoraría siendo correspondida con creces de Tristan Tzara
luego de Syd Vinicius ( que no se suicidaría ni sería drogadicto en lo absoluto)
después nos querríamos con locura, Bobby fischer y yo. El gran Bobby no sería misógino y me llevaría a los Torneos por todos los continentes,
nótese el desorden cronológico. otra delicia del acometer fantástico
prosiguiendo con estas increíbles historias, lo más contemporáneo sería que Tim Burton me amara como a nadie, con más intensidad que a la mismísima Helena Bonham Carter.
Creo que esta aproximada lista, es suficiente. Ah, no sin antes pensar en Rene Magritte, que sería delgado, y en su misterio me haría feliz. Yo, naturalmente, sería maravillosa. Siempre sofisticada y escribiendo, viajando y nadie sufriría. Un romance terminaría y comenzaría otro, sin lágrimas.
Algo rotundamente fantástico.
Sentimental, no sentimental.
Para R, por estar siempre en la barra del bar...
Foto: París, por Arnaud Frinch.